La historia de AXIS
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Cada colección comienza con una pregunta.
Para AXIS, la pregunta fue simple: ¿y si los principios de la arquitectura pudieran dar forma a los objetos que usamos a diario?
Recurrimos al lenguaje de los edificios, a la forma en que las líneas crean orden, las proporciones establecen el equilibrio y la repetición produce ritmo. De este estudio, surgió un único módulo gráfico.
Aplicado en platos, cuencos y tazas, este módulo crea continuidad sin uniformidad. Su repetición sigue la forma de cada objeto, enmarcando la porcelana mientras deja espacio para que el material en sí permanezca presente.
AXIS se define por la sobriedad. Cada línea tiene un propósito. Cada intervalo es considerado. Nada se añade simplemente por decoración.
La colección fue diseñada como un lenguaje visual completo: una idea arquitectónica traducida a diferentes objetos y escalas. Cada pieza puede valerse por sí misma, pero juntas forman una mesa coherente.
AXIS marca la primera expresión del enfoque de Danaeve hacia la vajilla contemporánea: objetos con forma de ritmo, proporción y simplicidad con propósito.
Arquitectura, traducida a la mesa.